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¿Se asoma una "tormenta perfecta" sobre la economía mundial? 1

Alberto Grañahtpp://issuu.com/albertograna1 https://www.chiadoeditorial.es/libreria/deflacion-creacion-destructiva http://www.obela.org/categoria/autores/alberto-grana https://issuu.com/albertograna1/docs/linkedin_se_asoma_una_tormente_perf

Publicado: 2018-10-13

El Doctor Nouriel Roubini habla de la gestación de condiciones para una tormenta mundial perfecta, usando indicadores tales como los “déficit fiscales, mayores precios del petróleo, ganancias débiles y un mercado laboral estancado” que, añade NR, “combinados, podría hacer retroceder a la economía mundial en (….) una recesión en 2020, si es que no se hace algo al respecto. ¿Será?   

En la entrevista que comentaré en este breve ensayo, el conocido economista nos presenta un ilustrativo cuadro de riesgos financieros, similares a los señalados por él mismo en 2006 al FMI, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria o “subprime” y el inicio de la Gran recesión de 2007/08.

Hacia el 2020 

Agregaremos que, además de los indicadores presentados como precursores de la crisis en 2020, nosotros verificamos una enorme sobrevaloración bursátil, y un extraordinario exceso de liquidez (por encima del encaje bancario legal), estancados en el sistema financiero formal, el “sistema financiero en la sombra ” y, en los mayores bancos a centrales (que cobran tasas negativas de interés a sus depositantes). Abundancia corporativa de liquidez precautoria (en caso de una crisis de liquidez), situación que contrasta con las barreras al acceso al crédito que enfrentan familias, pymes urbanas y rurales, anomalía disfuncional del sistema financiero, observada y agravada después del colapso de 2007/08.

Entonces, ¿cómo explicar la profundidad, amplitud, velocidad y duración de la Gran recesión post colapso sistémico del 2007/08?

N. Roubini, tomando solo como punto de inicio esta última crisis sistémica, subestimaría la inercia recesiva de crisis anteriores. Es posible que NR olvidase considerar los profundos impactos sociales, económicos, ambientales e intergeneracionales, acumulados, desde las crisis de octubre de 1987(S&L), la crisis asiática 1990-91, la crisis dot.com 2000-1, previos al colapso Sistémico del 2007-08. Pero tengo la impresión de que también NR obvia el hecho de que la Gran recesión tiene lugar en la fase declinante de la rentabilidad del capital corporativo NO financiero transnacional

N Roubini saltó a la fama cuándo en 2006 se anticipó a la explosión de la burbuja inmobiliaria o “subprime”. No obstante, me atrevería a sugerir que aquel mérito prospectivo no alcanza para explicar la magnitud, extensión y profundidad de la crisis sistémica de 2007 y de la Gran recesión que desencadenó. Posiblemente, tampoco la hipotética crisis por venir, de aquí al año 2020. Nos actualizamos -algo más- para tratar de imaginar y entender la hondura de la gran recesión deflacionaria.

Un primer acercamiento sugiere que, tanto en 2007/8 como, hipotéticamente de aquí al 2020, la profundidad, extensión y consecuencias en la estructura económica productiva, la calidad de vida y del ambiente, no se explicarían solo por el tamaño hipertrófico de la burbuja de activos financieros (ni por la velocidad de circulación del dinero o del capital financiero ficticio) . Aquellos indicadores – precursores- solo nos hablan de la magnitud del posible pinchazo de la burbuja de activos financieros o de la deuda mundial

Debo agregar que sabemos poco sobre el posible impacto circular de aquel reventón especulativo financiero bancario, en la orientación del patrón de acumulación neoliberal global de largo plazo , en su ciclo económico descendente de largo plazo.

Previo al colapso del 2007/08, aún se vivía el efecto positivo del superciclo de los precios de las materias primas que duró poco más de una década pero que permitió a diversos países primario exportadores emergentes, convertirse en “motores” de la economía mundial, arrastrados por China.

Sin embargo, la concurrencia entre la perdida el dinamismo del patrón de acumulación neoliberal de largo plazo desde 1971 – 2007 . Y, posteriormente, el “mediocre” crecimiento observado de 2009 –2017, cuando menos, sugieren que no estamos en un escenario de “recuperación vigorosa”. Y, cuándo más, sugieren que EE.UU Alemania Japón y 12 países europeos siguen cuesta abajo el ciclo de largo plazo.   

Pero, solo para adelantar la dimensión del decrecimiento del patrón de acumulación occidental, compararemos dos atributos: las tasas de crecimiento de la productividad del trabajo y de la inversión de capital, entre las décadas del 1960-69 y, la década que va de 2000-200, previo al colapso. En Japón, en la década de 1960-69, la productividad creció más de 8,6pc por año, desplomándose a 1,8pc, entre 2000-07. En EEUU, la ralentización de la misma variable, entre sendas décadas, fue de casi la mitad, de 2,3 a 1.7pc.   

La desaceleración de largo plazo más notable, en sendos países, es el desplome de la tasa de inversión bruta de capital (a/a fbk). El caso extremo sería Japón, cuya tasa de inversión creció en promedio a 12.7% por año entre 1960-69, cayó a, ¡¡¡1,1!!! pc, entre 2000-07.  Si nos referimos a la tasa de descendente de la rentabilidad corporativa no financiera , esta variable resulta verificable, en esta muestra de países, bastante antes de 2007   

¿Qué pasaría si continúa esta tendencia recesiva y deflatoria de cara al 2020?, ¿indicaría el tramo - ¿semi-final? - del ciclo de globalización-financiarización tal como la conocimos antes de la crisis del 2007/8?    

Después del 2009 –en el mismo fondo de la Gran recesión-, países emergentes como China, continuaron jalando cuesta arriba la locomotora de la economía mundial. Hoy, de cara al 2020, aquel otrora motor emergente empieza a recalentar en altura, convirtiéndose, súbitamente, en factor de riesgo del crecimiento mundial

El ciclo económico descendente de largo plazo, aun liderado por EEUU, se entrecruza con la expansión del capitalismo chino y con la emergencia de otros países asiáticos en la escena mundial , notablemente India y Corea del Sur en el sureste asiático. Su emergencia, demanda y refleja la necesidad de cambios en el sistema multilateral y en mediano plazo, en la arquitectura de la regionalización económica mundial.

Pero, además, añade una variable geopolítica de puja y fricción hegemónica a nivel global (China-EEUU), acompañada de la competencia monopólica entre gigantes corporaciones privadas en el sector de nuevas tecnologías de la información y comunicación (NIC), que cotizan en NASDAQ.

Este multicausal escenario internacional, rebasa lo que nos pueden revelar indicadores monetarios o financieros. Más bien, aquellas anomalías financieras y bancarias (ciclos cortos), al entrecruzarse, alientan circularmente nuevas tendencias neo nacionalistas y proteccionistas, conflictos comerciales y cambiarios además de tensiones geopolíticas .

Situación muy dinámica que, dicho sea de paso, ha puesto de relieve la ineficiencia y disfuncionalidad social y ambiental de las políticas de mercado, conservadoras- y ortodoxas o heterodoxas (como la QE). A juzgar por el aumento de políticas y acciones de intervención directa, como el uso unilateral de medidas proteccionistas arancelarias de Trump. O, el retiro de EEUU de la convención de París. O, del acuerdo nuclear con Irán. O, sus intenciones de intervención física, como la construcción del muro en la frontera con México, o impedir de facto la permanencia de una planta de aire acondicionado en Indiana para que no se vaya a México.

NR sugiere que la hipotética recesión o depresión de aquí al 2020, sería inducida y precedida por la deflación -o estallido - de la inconmensurable burbuja de activos financieros. Hiperinfladas artificialmente por la aplicación de políticas monetarias expansivas QE como intento desesperado de los bancos centrales para salir del fondo de la crisis en 2009. En este punto concordamos ya que forma parte de la hipótesis del ensayo ¿El mundo en Deflación ?

Pero, aquí surgen varias preguntas que tienen que ver con la orientación de largo plazo de la globalización y financiarización por la hipotética ocurrencia de una crisis financiera sistémica y de deuda, de aquí al 2020

¿Cómo afectaría a la regionalización económica mundial o división internacional del trabajo? ; ¿afectaría el poder –profundo- del monopolio corporativo en las decisiones y políticas económicas de los distintos Estados?.

A propósito, en la última reunión anual de banqueros centrales de la FED, de hace unos meses en Jackson Hole, un tema central fue la estructura (sn)de los mercados y su relación con la política monetaria , suponemos, dado el notable grado de monopolio corporativo y financiero alcanzado , como variable explicativa de la congelación de ingresos y salarios y calidad de empleo, en la última década.




Escrito por

Alberto Graña

Soy Alberto Graña, nací en Lima estudié mi carrera en México y mi posgrado en Economía en Brasil. Soy escritor y periodista


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